La contaminación por el plástico no es tu culpa

Reducir el consumo de plástico es algo fantástico que puedes hacer para disminuir la contaminación causada por este material. Cuanta más gente lo haga, mejor para el planeta y más alto y claro le llegará el mensaje a las empresas de que nos hemos hartado de tanta contaminación.

Pero eso no significa que te merezcas la carga de culpabilidad que llevas sobre los hombros cada vez que compras una bolsa de plástico en el súper. Tampoco significa que dependa de ti ser la solución para este problema tan grande.

No me entiendas mal, comprendo totalmente la culpabilidad que puedes llegar a sentir. A veces pienso en cómo el envoltorio de aquella ensalada que me comí un martes cualquiera hace 10 años sigue por ahí en algún lado; y seguirá mucho después de que termine de viajar por esta vida. Y me siento horriblemente mal. Pero por aquel entonces, no éramos tan conscientes del daño que le hace el plástico a nuestro planeta.

Hoy en día, nos meten con calzador los recordatorios de lo mal que lo estamos haciendo; pero yo me pregunto:

Si sabemos el daño que causa este tipo de material al planeta, ¿por qué les permiten a los fabricantes ganar dinero vendiendo envases que no pueden ser reutilizados ni reciclados y que seguirán dando vueltas por el mundo los próximos cientos de años?

¿Quién es el verdadero culpable de la contaminación por plástico?

Hace no mucho me encontré con un informe de Scientific American y me pasé toda la tarde enfadada. En él, hablaban de cómo en los años 50 un grupo de compañías de bebidas, incluyendo Coca Cola, crearon la organización sin ánimo de lucro Keep America Beautiful. Su objetivo era instalar un sentido de “responsabilidad medioambiental” en el público Americano; incluso se les atribuye el haber introducido la palabra “litterbug” que significa algo así como persona que tiras las cosas al suelo, o cochino en mi forma de hablar.

Suena a que esas compañías tenían las mejores intenciones del mundo, ¿verdad? Pues tristemente no. Al cambiar la responsabilidad de sus manos a las nuestras, estas compañías fueran capaces de evitar o deshacer leyes medioambientales que les habrían impedido vender botellas desechables en lugar de rellenables. Si volvemos a nuestro tiempo, vemos que Coca Cola ha admitido poner en el mundo 3 millones de toneladas de envases de plástico. Al mismo tiempo que llenan el planeta de mierda, siguen fomentando la idea de responsabilidad individual con actividades como patrocinar eventos de recogida de basura de las playas. 

No sé a ti, pero mirándolo desde este punto de vista, a mí me hierve la sangre.

contaminacion plastico
Google Imágenes

Puede que haya tirado algún que otro envoltorio al suelo en lo que llevo de vida, y me arrepiento cada vez que me acuerdo, pero estoy segura de que nunca he creado toneladas de plástico para luego culpar a los demás.

No te mereces la culpabilidad del plástico

Como sociedad hemos internalizado la idea de que es nuestra responsabilidad limpiar el desastre que general los de arriba. Todo mientras las grandes compañías nos ponen realmente difícil el evitar comprar envoltorios y plásticos, para empezar.

Solo hace falta echar un vistazo a los pasillos de cualquier supermercado y ver la manera en que sus estanterías están llenas de envoltorios, paquetes, y hasta piezas de fruta envueltas individualmente en plástico. Incluso muchas veces es más barato comprar grandes cantidades envueltas en plástico que pequeñas cantidades sueltas. Y ni hablemos de la misión imposible que es encontrar productos cárnicos o lácteos que no estén envasados en plástico.

Y todo esto del supermercado lo cuento asumiendo que no existen los “extras” que ni siquiera ves venir. La cuchara de plástico en el cono de helado, la pajita sorpresa en la botella de agua, o el vaso de plástico que te entregan antes de poder decir que prefieres beber a morro.

Alrededor del 40 por ciento de todos los plásticos fabricados en el mundo son destinados a los envases. Parece poco, pero son billones de toneladas cada año. Muchos de nosotros hacemos lo que podemos para reciclar responsablemente en un ambiente confuso, pero la verdad es que no siempre es fácil. Sobretodo cuando te das cuenta de que mucho de lo que compramos ni siquiera es reciclable. Plástico negro, mezclas de materiales, poliestireno… deberían de serlo, pero en realidad es más fácil producir nuevos envases que reciclar los que ya están. Es exasperante.

Nada de lo que escribo en este artículo es para decir que no deberíamos seguir reciclando responsablemente e intentando reducir nuestro impacto individual. Pero quiero hacerte ver los motivos por los que, desde mi punto de vista, deberíamos dejar atrás esa culpabilidad y empezar a enfadarnos.

Tú ya haces tu parte, ellos deberían hacer la suya

Eres la ostia por hacer todo lo posible para evitar el plástico dentro de tus circunstancias. Y si aún no sabes por dónde empezar, hay miles de guías y grupos en redes sociales donde te ayudarán con los primeros pasos; porque en este caso, de verdad que cada granito de arena importa.

Si cada unx de nosotrxs lleváramos en el bolso o mochila una taza de café reutilizable y rechazáramos las de un solo uso, podríamos evitar que billones de ellas terminaran en los vertederos cada año.

Pero más importante, necesitamos poner la responsabilidad donde pertenece y demandar el cambio donde más impacto puede causar.

Así que deja de sentirte culpable y empieza a enfadarte.

¿Qué opinas del tema? ¿Crees que es hora de apuntar el dedo hacia los verdaderos culpables?

☟¡Cuéntamelo en lo comentarios!☟

ESCRITO POR: 

Cristina Peñaranda. La que escribe y dibuja. ¿Quieres saber más sobre mí? Sube que te llevo ✈

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