6 Formas de financiar un viaje

¿Cómo hacemos para financiar un viaje?

Por mucho que haya mil maneras para estirar los presupuestos, el dinero juega un papel importantísimo a la hora de planificar nuestros viajes. Y en muchas ocasiones, es el factor que determinará el destino o la duración del viaje.

Y, aunque internet esté lleno de gente que se empeña en hacernos creer que existe una fórmula para ganar fortunas mientras viajas o de vivir viajando totalmente gratis, normalmente no son más que estrategias para vendernos sus cursos o infoproductos y poder ellos vivir vidas de lujo gracias a nosotros.

Otra confusión muy común es pensar que solo se puede ser viajero o hacer un gran viaje si eres nómada digital. Que si no generas 4000€ al mes desde las playas de Indonesia, no eres un viajero de verdad. Y no es así. 

Tal y como hemos comprobado al hablar con otros viajeros durante los años que llevamos viajando, existen muchas maneras de financiar un viaje. Y son mucho más sostenibles a largo plazo que el “hazte-rico-inmediatamente-haciendo-mi-curso-que-vale-una-pasta”.

Te dejamos las seis maneras que conocemos de mantenerse de viaje. Incluyendo la que utilizamos nosotros.

Financiar un viaje con Trabajo Remoto

Técnicamente llamado teletrabajo, pero más conocido como trabajo en remoto, es aquel trabajo que hace una persona para una empresa desde un lugar alejado de la sede de dicha empresa, normalmente utilizando internet. O en pocas palabras, aquellos trabajos que pueden hacerse desde cualquier parte del mundo.

Cuando hablamos de trabajo en remoto, nos referimos siempre a aquellos empleos en los que se tiene un contrato con una empresa. Es un trabajo normal en el que tu sueldo depende de un tercero.

Sí que es verdad que este tipo de trabajo, normalmente, está disponible solo para ciertas profesiones como desarrollo web, diseño gráfico, atención al cliente…etc puestos que se puedan desempeñar con solo un ordenador y un teléfono.

Por lo que hemos visto, estos trabajos suelen pedir bastante experiencia previa y niveles altos de inglés. Pero aún así, si cumples con el perfil, son una opción maravillosa para seguir teniendo unos ingresos fijos todos los meses mientras viajas.

Financiar un viaje siendo Freelancer

Trabajar de freelancer significa trabajar independientemente con trabajos o proyectos específicos para otras empresas o personas. También significa normalmente estar dado de alta en autónomos/monotributista y gestionar tú mismo el tiempo y la carga de trabajo.

Al contrario que con el trabajo en remoto, en este caso vas a trabajar para diferentes clientes que pueden pedirte un proyecto concreto y no volver a colaborar, o por el contrario, establecer una relación de trabajo continua y colaborar contigo varias veces al mes o año.

De nuevo, basándonos en nuestra experiencia, los trabajos más populares en esta modalidad son traducciones, diseño de webs y branding, edición de vídeo, escritura de artículos…etc. 

Sobre el papel, es el trabajo ideal para quien viaja a tiempo completo, ya que permite gestionar cuánta carga de trabajo quieres tener en cada momento y las horas en las que te sientas a cumplir los proyectos. Pero tiene una gran pega, la competencia.

En el mundo freelancer hay una competencia brutal ya normalmente los proyectos se asignan por presupuesto y tiempos de entrega. Habiendo países donde el poder adquisitivo es muy bajo, los freelancers de esos países pueden ofrecer precios bajísimos (y seguir sacando beneficio de ellos), mientras que si vives o viajas por un país más caro, no podrás bajar tanto los precios.

Las plataformas más populares para encontrar este tipo de trabajos son: Freelancer, Fiverr y Workana.

Financiar un viaje con Ingresos Pasivos

Los ingresos pasivos son aquellos que se generan de forma automática sin tener que invertir más tiempo o dinero que el que metiste inicialmente al montar el sistema. 

Aunque son una opción buenísima si consigues dar con la tecla correcta, es muy difícil dar con ella. Además, si alguien te dice que dando tres clicks en una web e invirtiendo un poco de dinero vas a conseguir un montón de dinero al mes, huye.

Este tipo de ingresos implican bastante trabajo inicial. Las maneras más comunes de obtener este tipo de ingresos son afiliaciones, TSAs, ads en tu blog o web o la venta de diseños en plataformas de impresión bajo demanda.

Si es la primera vez que te planteas obtener ingresos pasivos, puede que estos nombres te suenen a chino, y es totalmente normal. Te explicamos un poco por encima en qué consiste cada uno.

Ingresos pasivos por Afiliación

Estos ingresos se consiguen mediante comisiones por la venta de servicios o productos de otras empresas. 

Muchas empresas tienen ya programas de afiliación en los que es muy sencillo participar. Solo tienes que registrarte y te darán un código o enlace personal. Cuando vendes sus productos/servicios con ese enlace, a ti te dan una comisión.

Ingresos pasivos por TSA

En pocas palabras, las TSA son tiendas online basadas en programas de afiliación de otras empresas. Normalmente se centran en vender muchos productos diferentes con alguna característica en común.

Al tener códigos de afiliación para todos esos productos, cada vez que alguien compre ese producto a través de tu tienda, tú te llevarás una comisión.

Ingresos pasivos por Ads

Los ingresos pasivos por Ads o anuncios, se consiguen permitiendo que empresas como Google pongan anuncios en tu web o blog.

Este tipo de anuncios los vemos todos los días por cada esquina de internet. Son esos banners que te enseñan productos similares a los que has buscado recientemente.

Lo bueno de estos Ads es que tú no tienes que hacer nada más que instalarlos, será google el que personalice los banners para cada persona que entre en tu plataforma.

Ingresos pasivos por Venta de Diseños

Este tipo de ingresos se consiguen vendiendo tu trabajo a empresas de impresión por demanda y hay dos claras variantes.

Diseños: tú subes tus dibujos digitales o frases a las plataformas de empresas de venta de ropa, accesorios, papelería…etc. y estás imprimirán ese dibujo sobre la camiseta sólo cuando alguien compre esa camiseta en concreto.

Libros: al igual que con los diseños, tu subes tu libro a amazon, por ejemplo, y éste sólo imprimirá tu libro cuando alguien lo compre.

Este sistema te permite trabajar esa primera vez, cuando dibujas o escribes, y seguir lucrándote de ese trabajo todo el tiempo que quieras. Además, no tienes gastarte dinero en imprimir unidades sin saber si las venderás o no.

Las desventajas de este sistema es que, claramente, las empresas que muestran e imprimen tu trabajo también van a querer ganar dinero. Por ello, los porcentajes que te vas a llevar serán bastante bajitos.

Aunque todas opciones parezcan la solución milagrosa para hacerse millonario con solo trabajar unas horitas, nadie regala el dinero. No te decimos que sea imposible conseguir ingresos pasivos.

Pero antes de emocionarte creyendo que vas a facturar 4000€ al mes sin mover un dedo, ten en cuenta que para tener ingresos por afiliación, tienes que esforzarte en vender ese producto que ya tiene una gran competencia; para vender en las TSAs, a parte de montar la web, que no es fácil, tendrás que hacer un estudio de mercado para elegir bien los productos y trabajar en posicionar la web para que salga la primera y te compren a ti y no a otro; los Ads solo te generarán ganancias si tu blog tiene un alto volumen de visitas, por lo que tendrás que trabajar en atraerlas; y los diseños no se dibujan solos e implican mucho ensayo y error hasta dar con el que se vende. Del trabajo que hay detrás de un libro ni hablamos, que seguro que te haces una idea.

Financiar un viaje con Autoempleo Online

Muy parecido al modelo freelancer, pero creandote tu propio trabajo, normalmente vendiendo bienes o servicios por internet.

¿La gran ventaja de este método? Que todos los beneficios son para ti. Al igual que lo serán los gastos de puesta en marcha, negociación con proveedores (si los hay), captación de clientes, promoción y el largo etc que conlleva tener tu propio negocio. 

Básicamente es como quien se monta una pescadería en tu barrio, pero aprovechando internet y pudiendo hacerlo desde cualquier lado del mundo.

Como regla general, los viajeros que optan por esta vía de financiación son aquellos que explotan ser expertos en un tema. Hay mucha profesiones que se pueden adaptar al medio online como psicólogos, nutricionistas, profesores de idiomas o de cualquier materia, entrenadores personales…etc

Hoy en día hay plataformas para todo, por lo que si crees que puedes crearte autoempleo online, revisa un poco internet porque seguro que hay alguna herramienta para conseguir clientes o que te ayude a empezar.

Lo que si que debes tener clarísimo antes de empezar un autoempleo online, sobretodo si implica tratar con clientes directos, es que durante el viaje vas a necesitar tener buena conexión a internet y la posibilidad de conectarte con un horario estable. Que no siempre es fácil.

Financiar un viaje Trabajando en Ruta

Nadie dice que no puedas hacer un parón en tu viaje para trabajar, ni que no se pueda trabajar en un país que no es tuyo.

Aunque encontrar trabajo en los países por los que viajes va a depender de muchas cosas como la situación socioeconómica en la que se encuentren, lo más importante e imprescindible que tendrás que tener en cuenta es la posibilidad para tu nacionalidad de obtener una visa de trabajo en ese país.

A pesar de que una visa de trabajo normal a veces es imposible de conseguir, muchos países de economías fuertes disponen de visas Working Holiday que podemos aprovechar para ahorrar algo de dinero.

Otra opción, es autoemplearse offline. Mucha gente se financia vendiendo en mercadillos las manualidades que hace, tocando un instrumento, tatuando, o actuando en la calle. En este caso tendrás que informarte de las leyes locales y de los permisos que tendrás que pedir para poder hacerlo de forma legal y evitarte problemas.

Financiar un viaje Ahorrando

Finalmente, la manera más simple, antigua y con menos glamour de todas. Trabajar y ahorrar.

Es la que usamos nosotros desde hace ya muchos años, y la que está al alcance de cualquiera. En nuestro caso, trabajamos hasta que conseguimos llegar a un objetivo de ahorros (que dependerá del presupuesto que calculemos para el viaje) y cuando llegamos a ella, nos marchamos y vivimos con esos ahorros.

Al igual que con todo, hay mil y una maneras de usar esos ahorros. Muchos prefieren disfrutar y viajar lo que dure el dinero, otros somos más de estirar lo máximo ese dinero e intentar que dure hasta que finalice el viaje.

Seas como seas, este método de trabajar y ahorrar no te hace ser menos viajero, no permitas que nadie te haga creer lo contrario.

Profundizando en las formas de financiar un viaje

Si te interesa saber más sobre cada uno de los métodos, te recomendamos que escuches o veas el capítulo del podcast donde le dedicamos casi una hora a hablar del tema.

¿Cuál de estas maneras te vendría mejor para tu viaje? 

☟¡Cuéntamelo en lo comentarios!☟

ESCRITO POR: 

Cristina Peñaranda. La que escribe y dibuja. ¿Quieres saber más sobre mí? Sube que te llevo ✈

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